z

 

 

 

z

 

 

h

 

a

 

u

 

a

 

 

 


a



S


Desafío:

 

POLITICA: La Profesionalización de la Política en América Latina

 

Por Manuel Alcántara

Vicerrector en funciones de RR. Internacionales y Cooperación, Universidad de Salamanca

 

 

 

Una de las maneras de enfrentarse a la actual ola de corrupción política es mediante el planteamiento de lograr una clase política profesionalizada en el marco de partidos. Sin embargo, cuando se aborda la profesionalización del político hay que considerar diferentes aspectos perfectamente diferenciados pero que son interdependientes y que pueden alcanzarse por el político de manera autónoma, si bien en el seno de un partido su refinamiento y el control pueden ser más efectivo.

 

En primer lugar se encuentra la formación en tareas del oficio de la política mediante el estudio de cuestiones que afectan a las ciencias sociales y jurídicas como a aspectos de la comunicación y la psicología.

 

En segundo término se debe tener en cuenta la dedicación a tiempo completo en la actividad como político. Una larga carrera política, en tercer lugar, suele coincidir con patrones de una adecuada profesionalización en la medida en que dilatadas trayectorias contribuyen a consolidar la experiencia sobre pautas de socialización y de rutinización que terminan nutriendo los cimientos de la institucionalización. La remuneración de la política puede ser objeto de cierta alarma social, por ello el cuarto aspecto se refiere a la transparencia social que un político debe tener con relación a sus finanzas, de manera que el incremento de su patrimonio y del entorno familiar pueda ser supervisado por un organismo controlador.

 

Por último, la rendición de cuentas de las tareas del político supone justificar tanto el trabajo desempeñado, como los objetivos alcanzados, sin olvidar la relación de su accionar con las promesas electorales realizadas en su momento.

 

El desarrollo de estos aspectos es más efectivo en el seno de un partido, y de ahí la revalorización del mismo y la adaptación de la vieja función del reclutamiento. El partido es el instrumento idóneo para impulsar el proceso de selección de candidatos bajo ciertos criterios meritocráticos y para, al brindar un escenario donde llevar a cabo una carrera profesional, ejecutar la rendición de cuentas que los electores demandan de sus representantes pues se hace responsable subsidiario del quehacer de aquél a quien postuló para un puesto. Los electores pueden castigar no sólo al representante que les defraudó sino al partido que estaba detrás, que lo eligió mal y que no ejerció ningún control sobre su tarea. Además, si la financiación de la política se encauza a través del partido el control del gasto es más fácil de gestionar y de pedir responsabilidades individuales y colectivas.

 

 

.

 

 





Feed RSS