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Cataluña apuesta a pisar fuerte en América Latina

Raül Romeva, que actualmente es el Consejero de Asuntos Exteriores, Relaciones Institucionales y Transparencia del ejecutivo catalán –que sería el equivalente al Ministro de Asuntos Exteriores–, es uno de los personajes políticos de mejor imagen y mayor proyección de la política catalana. De hecho, en las últimas elecciones, que fueron planteadas como una especie de plebiscito por las fuerzas independentistas catalanas, encabezó la lista de la coalición oficialista “Junts pel Si” (Juntos por el Sí), que terminó siendo la más votada y que llevó, en consecuencia, a dinamizar el proceso independentista en esta prospera región de la península ibérica. De sólida formación académica, este economista internacionalista y políglota –maneja fluentemente 8 idiomas–, ex-parlamentario europeo, es quien tiene hoy la ardua tarea de manejar la diplomacia de Cataluña, en un contexto signado por los esfuerzos de gran parte de la población y de los líderes políticos catalanes de lograr la independencia del Estado español.

Romeva visitó la Argentina con motivo de la XIV Trobada (encuentro) de las Comunidades Catalanas del Exterior en el Cono Sur de América, celebrada el pasado fin de semana en la ciudad balnearia de Mar del Plata (Argentina). Vale la pena aclarar que América Latina es la región con mayor presencia de colectividades catalanas en el mundo, con 33 centros desperdigados desde México hasta Argentina, aunque éste último país posee más del 50% de las mismas.

Su visita estuvo marcada por su contundente mensaje en materia de derechos humanos. Fue así que se encontró con las Madres de Plaza de Mayo (Línea Fundadora) y manifestó el decidido apoyo del gobierno catalán respecto a la querella contra los crímenes del franquismo que está llevando adelante la justicia argentina, así como también se solidarizó con el proceso de Memoria, Verdad y Justicia que ha tenido lugar en Argentina. También aprovechó para visitar la ex-ESMA (donde funcionó el tristemente célebre centro clandestino de detención durante la última dictadura) e inaugurar una placa conmemorativa en Plaza Catalunya de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se recuerdan a los catalanes que lucharon en la Revolución de Mayo de 1810.

Foto: Gloria Salles

En su visita a Mar del Plata, Romeva tuvo la oportunidad de poner en evidencia, no sólo las características y los valores que guían el proceso independentista y la importancia de lograr la soberanía para Cataluña, sino que también tuvo espacio para hablar sobre el rol que la región latinoamericana tiene -y tendrá-en un futuro Estado independiente, lo cual quedó ilustrado con el anuncio que próximamente se abrirán dos Delegaciones del gobierno catalán: una en Buenos Aires y la otra en México D.F.

Ante el interrogante sobre cómo veía la estrategia internacional de Cataluña en la región latinoamericana, su respuesta no tardó en llegar

Desde el punto de vista de las oportunidades económicas, culturales, etc., es evidente que en estos momentos, el actor Estatal que tiene la representación internacional es el Estado español. De todos modos, en un mundo interdependiente como el actual, lo que constatamos, es que la implantación económica, comercial, empresarial,  cultural, se hace más allá de los Estados y esto ya existe, es decir Cataluña ya tiene una presencia en muchos niveles,tanto en América Latina y como otros espacios. Por tanto, desde el punto de vista de lo que significa la implantación, yo creo que, de una manera natural y también por sus capacidades, Cataluña ya está en estos momentos muy presente.
Es evidente que cuando eres un Estado, se facilita aún más tener una fuerte implantación, y es por eso que es tan importante que Cataluña tenga una presencia exterior de nivel. Por esto mismo es la relevancia de contar con Delegaciones, así como con todos aquellos actores que pueden ayudar a la representación exterior, como son las oficinas de Acció Exterior de Catalunya desde el punto de vista empresarial, o el Instituto Ramon Llull  desde lo cultural o la Agencia Catalana de Turismo. Todo esto necesita no sólo multiplicarse sino servir de puente, de vínculo, entre realidades diversas, como puede ser Cataluña y los diferentes países del área latinoamericana”.

Llegado este punto, Romeva hizo hincapié, en términos más generales, sobre la importancia de poder llevar adelante una política exterior propia, y resaltó:

Yo creo que en este sentido, cuando hablamos de la necesidad de que Cataluña tenga una proyección exterior de nivel, lo hacemos con doble sentido. El primero es para permitir y garantizar que las empresas, las compañías de teatro, los escritores, que quieran proyectarse al mundo, puedan encontrar un camino y que el Gobierno de la Generalitat, su gobierno, los ayude en esta proyección exterior. El segundo sentido tiene que ver con servir de polo de atracción de empresas o de productos culturales u oportunidades inversoras de fuera que vengan hacia Cataluña ¿Qué quiere decir? Quiere decir oportunidades de empleo, de trabajo, de dinamismo económico y  no tener –como nos pasa en estos momentos– un Estado que no sólo no lo favorece, sino que va en contra, que es lo que está paralizando continuamente oportunidades de todo tipo”.

A continuación, llegó el inevitable –y comprensible momento en el que el Consejero puso de manifiesto los pesares por los que su gobierno debe atravesar a raíz del obstruccionismo del gobierno de Madrid:

“El problema de Cataluña no es solamente que no tengamos un Estado, es que el que tenemos, lo tenemos en contra, es que la proyección exterior que se hace es negativa, es que las oportunidades son siempre en negativo y tenemos un problema porque el que tendría que velar por que estas oportunidades –en los dos sentidos mencionados–, no sólo no lo hace sino que hace todo lo posible para que no pase. Y este es el marco que tenemos y el problema que tenemos, por tanto ¿Por qué necesitamos un Estado? Porque Cataluña necesita tener un Estado a favor, no contra nadie sino simplemente porque un país como Cataluña necesita tener un Estado que esté a favor de la gente en todos los ámbitos. Yo creo que desde esta perspectiva hay repito, más que un derecho, una necesidad”.

Seguidamente, Romeva pasó en limpio la falta de sustento de las aprensiones, principalmente desde lo económico, respecto a un futuro Estado soberano:

Desde el punto de vista económico, estamos constatando que no hay en ningún caso de temor, ni aversión ni cansancio por lo que está pasando en Cataluña. Seamos claros: en el mundo interconectado lo que te piden es que garantices jurídicamente una serie de principios, y cuando ofreces seguridad jurídica, las empresas, el sector del comercio o de los negocios, escucha. Que seas un Estado que se llama España o Cataluña les da absolutamente igual.
Desde el punto de vista cultural todavía más, precisamente desde este punto de vista estas fronteras tienen todavía menos importancia. Entonces, desde el punto de vista de la necesidad a mi me parece que es indiscutible. En Argentina habéis conmemorado el segundo centenario de vuestra independencia y la pregunta es obvia: ¿ustedes volverían ahora la realidad que tenían hace doscientos años? No he encontrado a nadie que me dijera que sí. ¿Porqué? Porque es obvio que al final, cuando adquieres una normalidad, ésta se impone  y no pasa nada”.

Por último, y volviendo a realizar un apelo sobre la legitimidad del proceso independentista, Romeva hizo referencia a que este no tenía por objetivo rivalizar con Madrid, sino que apuntaba a la coexistencia pacífica y respetuosa. Dicho en sus palabras:

Yo creo que la inserción que tiene el Estado español afuera es evidente y también este es otro elemento que siempre queremos explicar: una Cataluña libre no va encontra de los intereses económicos del Estado español. Somos conscientes que el principal aliado, económico, geoestratégico y geopolítico de Cataluña va a ser el Estado español. Esto es evidente por vínculos históricos de todo tipo, porque algunos nacimos en Madrid, porque nuestras familias están absolutamente mezcladas, porque es obvio. Por tanto no hay ninguna posibilidad que económica, geográfica o geopolíticamente haya algún riesgo de que esto no acabe siendo así.
Pero esto tiene que darse en un contexto de dos actores iguales, en términos de igualdad la relación será extraordinaria. Económicamente es mucho mejor para todos –para Cataluña, para España pero también para Europa y el mundo– una Cataluña y una España que cooperen y no que estén en conflicto, y menos todavía un Estado español que dificulte permanentemente las oportunidades de proyección económica de Cataluña”.

Y con esta frase fue que el Consejero de Asuntos Exteriores finalizó su charla frente a un nutrido grupo de asistentes de distintas partes de América Latina, no sin antes formular un deseo que comparte con gran parte del pueblo catalán y que cobra ulterior sentido con la decisión del presidente del ejecutivo catalán, Carles Puigdemont, de convocar a un referéndum unilateral de independencia para la segunda quincena de septiembre de 2017: “Espero que la próxima vez que venga de visita, lo haga como representante de un Estado independiente y soberano”.

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Pau Andrés Anglès

Pau Andrés Anglès es Lic. en Historia (Universitat de València). Es editor de la Agencia de Noticias INCAT y gestor cultural de la Casal dels Països Catalans de La Plata. @agenciaINCAT | Tw: @pauan85

Christian Andres Gonzales Calla

Politólogo.

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