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El 8-M y la necesidad de ser agentes del cambio

Deseaba escribir estas reflexiones a partir de vivencias personales y de las de muchas mujeres, ejemplares en mi vida, y así evidenciar realidades que todos conocemos pero nos negamos a aceptar y, por el contrario, debemos luchar para cambiar. 

Primero quiero detallar dos ejemplos que tienen relación con la participación política de las mujeres en diferentes ámbitos. Por un lado, se nos exige que demostremos capacidades para ocupar espacios y, a la hora de hacerlo, se nos cuestiona por nuestro género. Sí, demostrar tener las mismas competencias, pasión o dedicación que podría tener un hombre se vuelve otro tipo de amenaza y se nos discrimina.

La otra reflexión es que criticamos a las mujeres en puestos de poder y, si fallan, ya no son opción en un futuro próximo. Los hombres a lo largo de la historia han fallado y siempre serán opción; la historia latinoamericana y mundial lo relata. ¿Entienden la magnitud de la ironía o el simplismo del argumento?

El acceso de las mujeres a diferentes espacios políticos garantiza inclusión social, diversidad y representatividad. Tampoco se trata de cumplir una cuota solamente, sino que implica empoderar a todos las personas para que esa representación sea efectiva en los espacios y con esto no hay distinción de género.

En segundo lugar, quería exponer una experiencia personal. Hace menos de un año postulé mi nombre para un puesto administrativo a nivel centroamericano en el ámbito universitario, donde hasta el día de hoy siguen las enseñanzas del mismo. Las motivaciones fueron variadas, sabía que no sería un proceso fácil pero subestimé que los compañeros del movimiento estudiantil me denigraran y sopesaran, en una balanza, mis capacidades y competencias contra mi útero, vagina y senos.

“El pecado” fue ser mujer y así lo recalcaron en varias conversaciones, y duele, pero lo que más duele fue la falta de sororidad entre las mujeres que tenían voz y voto; en cambio la respuesta fue no opinar o idear acciones sin escrúpulos. ¿Por qué ser mujer se vuelve limitante?

Quizás mi atrevimiento fue demasiado lejos por querer generar transformaciones sociales. Lo que queda claro es que en la Academia, que en principio debería ser un semillero de oportunidades para las mujeres, no lo es, reina el machismo y la incongruencia con los principios que se dictan.

Por eso, ayer 8 de Marzo, repetí mi agradecimiento para todas aquellas mujeres que lucharon por los derechos que hoy disfruto y recuerdo con dolor aquellas miles que han sido víctimas del machismo.

Reafirmo mi compromiso de desaprender aquellas conductas machistas que aprendí desde la infancia, que no solo denigran a otras mujeres o a mí, sino también a los hombres. Me comprometo a reaprender a ser libre y generar procesos para que otros puedan también serlo y disfrutar de un bienestar social.

Les comparto mis reflexiones e historia porque si hay algo que nos mata más es no visibilizar el machismo. Por muchos años minimizaba un acoso psicológico o el sexual -que sufrí siendo adolescente- o reprimía cuando me cuestionaban el por qué opinaba. Callé los bochornosos episodios en donde se me insinuó que sin sexo no conseguiría empleo y lo peor era que me culpaba a mí misma por ser mujer.

Nunca voy a culparme por no ser sumisa e inconformista, tener vocación de servicio y un grado de liderazgo. Por hablar cuando lo amerita y que esta acción representa un insulto para algún hombre que no tolera que una mujer tenga criterio propio y no asienta a sus ocurrencias. En cambio me he re-inventado y me disculpo por aquellas ocasiones donde mis actos han venido en detrimento de la lucha feminista y que una vez más empoderó al machismo.

¡Ni una más! Las actitudes machistas las erradicamos cuando nos empoderamos integralmente de nuestro cuerpo y ser. Todos los días son 8 de Marzo, la invitación queda para que nos sumemos, para que seamos agentes de cambio y gocemos de los mismos derechos.

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Georgeanela Mata Castillo

Georgeanela, es costarricense. Hodegoga e Ingeniera en Manejo del Recurso Hídrico. Miembro Titular del Consejo Centroamericano de Acreditación de la Educación Superior (CCA). Colabora para Mucho con Poco de Asuntos del Sur | Tw: @gmatac

Christian Andres Gonzales Calla

Politólogo.

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